Fiebre

Descripción: 

Hablamos de febrícula si la fiebre es de escasa magnitud (menor de 38º C) y de fiebre si se superan los 38 ºC.

La fiebre muy elevada o acompañada de síntomas muy acusados debe ser tratada. También en los casos de convulsiones febriles en los niños, en la mujer embarazada, o en enfermos con alteración importante cardíaca, pulmonar o cerebral.

Sin embargo, no parece tan claro que sea necesario quitar la fiebre leve o moderada, y en muchas ocasiones puede ocultar información importante para el diagnóstico.

La lista de enfermedades que pueden producir fiebre es interminable. A la cabeza están las enfermedades infecciosas, pero también las enfermedades inflamatorias o autoinmunes y la mayor parte de las enfermedades malignas (linfomas y leucemias).

Síntomas:

Son síntomas inespecíficos, muy variables de unas personas a otras, y distintos también según la enfermedad que es causa de la fiebre.

Los más comunes son dolor de cabeza, dolores musculares generalizados, o más localizados en la región lumbar, dolores articulares y somnolencia. Los escalofríos ocurren durante el ascenso de la temperatura, y son el reflejo del aumento de actividad muscular que el centro termorregulador ordena para aumentar la temperatura corporal.

La irritabilidad o el delirio aparecen con más frecuencia en personas mayores, mientras que las convulsiones febriles son típicas de los niños menores de cinco años.

FUENTE: URL: http://www.cun.es/enfermedades-tratamientos/enfermedades/fiebre