Maldiciones - Brujeríos - Layqjas

Descripción: 

En el área rural, se le llama, layq’asqa, brujeasq’a, ruasq’a.

Sinónimo de hechizo, daño, embrujamiento, encantamiento, enfermedad mala, (Álvarez 1976), consiste en que lo han hechizado, le han hecho el trabajo. Entre los habitantes de área rural, se considera que el peligro de morir por brujería es mucho mayor que por cualquier enfermedad, porque no se puede curar. Una idea muy extendida señala que los martes y los viernes son los días más propicios para efectuar trabajos maléficos.

Qué se siente: La persona que ha sido embrujada por encargo de algún enemigo, siente dolores de cabeza, no le va bien en su trabajo, todo le sale mal. La persona embrujada es desgraciada en sus relaciones de pareja, y con sus amigos, siente que está enfermo, pero los médicos no le descubren nada, no lo pueden curar. Si el embrujamiento no se descubre a tiempo y se hace el tratamiento por el curandero especialista, el enfermo puede perder la vida.

Tratamiento: Muchas personas que tenían recursos económicos suficientes han buscado su tratamiento con la intervención de médicos académicos de varias ciudades, pero ninguno los ha podido curar. Han muerto. Para el tratamiento de este tipo de afecciones, se contrata a un curandero que hace trabajos para destrabar la maldad y hacerle el bien al enfermo, para que la brujería vuelva a su origen, a este procedimiento le llaman cutichi. (Devolver)

Los brujos son detestados en las comunidades aborígenes por los supuestos efectos malignos o males que provocan, y por lo cual toda la comunidad está en peligro de sufrir las consecuencias de sus maldades.

AUTOR: Miguel Isola Delgadillo

FUENTE: Proyecto de Desarrollo Comunitario (PRODECO)