El Centro Integral de Medicina Social y la Medicina Intercultural

El Centro Integral de Medicina Social – CIMES, institución privada de desarrollo social sin fines de lucro de la ciudad de Sucre – Bolivia y la ONG Danesa Diálogos, vienen ejecutando el proyecto “Salud Rural y Desarrollo Integral Comunal de la Cultura Jalq’a” desde 1.999 a la fecha en el departamento de Chuquisaca, Bolivia.

La primera fase del proyecto (1999-2003) tuvo lugar en 33 comunidades en 5 cantones del Distrito No. 8 de la sección capital Sucre (los cantones Potolo, Maragua, Mama Huasi, Chaunaca y Quila Quila), cubriendo una población de 8500 habitantes en total. Basado en la experiencia obtenida, en 2003 se hizo una ampliación del proyecto a 40 comunidades en 3 cantones vecinos del municipio de Poroma (los cantones Pojpo, Sijcha y Sapse), de tal manera cubriendo una población adicional de 8100 habitantes. La tercer fase a partir del 2008 en los restantes cantones del municipio de Poroma (Poroma, Huañoma y Copavillque), cubriendo una población de 8000 habitantes.

En las tres fases, el enfoque del proyecto ha sido fortalecer la Salud Intercultural, Nutrición y Organización comunitaria, áreas elegidas por las necesidades sentidas de las comunidades campesinas. En todas las comunidades se han formado recursos humanos bajo el denominativo de Responsables Populares de Salud (RPSs), Responsables Populares de Agropecuaria (RPAs) y Responsables Populares de Organización (RPOs), más grupos de mujeres. El trabajo se ha llevado a cabo en coordinación con autoridades locales, tanto en las comunidades como a nivel cantonal y municipal. En el componente salud intercultural se ha trabajado bajo las líneas de atención primaria de salud definidas por la OMS, y en coordinación con personal oficial de salud local.

A continuación presentamos los aportes generales del proyecto a las diferentes comunidades del área de trabajo:

Se ha mejorado la oferta de salud para las familias de las áreas de influencia a través de la formación de 204 Responsables Populares de Salud (RPSs). Los RPS cuentan con conocimientos de medicina occidental y tradicional, atienden a las familias de sus comunidades y ofertan tanto medicamentos tradicionales fabricados por ellos mismos como medicamentos occidentales, además de proporcionar 2 charlas de salud mensual en sus organizaciones de base como son sus sindicatos comunales y los centros de mujeres constituidos. Las familias aprecian mucho el servicio de los RPS y el valor que dan a la medicina tradicional.

Se ha mejorado la base de alimentación para las familias de las áreas de influencia a través de la formación de 198 Responsables Populares de Agropecuaria RPAs. Han sido capacitados en nutrición y en la producción de alimentos estratégicos (Quinua, Amaranto, Tarwi) y hortalizas. Las familias en las áreas de influencia como consecuencia han cambiado sus hábitos nutricionales, y el excedente ha generado apoyo a la economía familiar.

El desarrollo comunitario ha sido apoyado a través de la formación de 254 RPOs en el área de influencia. A través de esa formación se ha consolidado el funcionamiento de organizaciones de base y sobre todo se ha logrado incrementar la capacidad de las comunidades para organizarse, gestionar y apoyar en la administración de sus propias iniciativas. Vale mencionar que un número de RPOs a través de la formación recibida han podido asumir cargos importantes a nivel municipal de concejales y subalcaldes – un logro que no era previsto en el proyecto pero que sí muestra el impacto que puede tener la formación de recursos humanos en las comunidades.

Para el desarrollo comunitario también ha sido importante la participación femenina en las actividades de RPS/RPA/RPO más la formación y consolidación de 90 centros de mujeres en el área. Esas mujeres organizadas han logrado que sus integrantes se reúnan permanentemente para tratar sus problemas y los problemas de sus comunidades, además de que varias de ellas ocupan diferentes cargos de dirección a nivel comunal y municipal. Las mujeres organizadas a través de sus centros han sido capacitadas en destrezas manuales como la costura, el tejido, macramé, algunas han aperturado tiendas comunales para el servicio de la comunidad, y algunas han formado asociaciones de productores. Esas actividades les han brindado la posibilidad de tener pequeños fuentes de ingreso. Ahora se ve que las mujeres analizan su propia realidad y empiezan a formular sus deseos y demandas. De tal forma, se ha visto un empoderamiento fuerte de las mujeres de las áreas de influencia del proyecto.

En artículos sucesivos presentaremos detalles de las experiencias logradas en este proceso de Rescate, Conservación y Mejoramiento de los conocimientos ancestrales de nuestra cultura en relación a la medicina intercultural.

Dr. José Daza Milos

JEFE PLANIFICACION CIMES

Email.- dazamilos [at] hotmail [dot] es