Tatuajes y piercing callejeros, un riesgo

tatuajes_regis.jpgInstalan sus puestos improvisadamente en la calle, hacen tatuajes y colocan “piercing” y cobran entre Bs 15 y 25 por perforar partes del cuerpo y desde Bs 30 por los “tattoo”, no usan guantes, sus utensilios son precarios, y apenas colocan alcohol o una crema anestésica para que “pase el dolor”.

Las partes del cuerpo más utilizadas para estos trabajos son la espalda, brazos, hombros, cara, cabeza, orejas, labios, ceja, manos, pies, dedos, tobillos, cintura, coxis, cola, ingle, estómago, ombligo y omoplato.

Este es el mal trabajo que realizan los tatuadores y perforadores callejeros que no ofrecen garantía al cliente que acude a ellos y se convierte en un riesgo para la salud.

¿Cuánto cobras por ponerme un piercing en la ceja”, se le preguntó a un artesano que tiene su puesto de venta en la calle Ayacucho, y éste respondió: “Entre Bs 15 y Bs 25, no te va a doler, primero lo limpio con alcohol y luego te echo una crema y listo”, dijo el hombre, que tenía uñas largas y sucias, mientras que a su lado los piercing estaban enganchados a una mesita instalada provisionalmente expuestos a la intemperie. Se evidenció una total falta de cuidados higiénicos, pues el hombre sin guantes agarraba y mostraba la variedad de formas y tamaños de los piercing.

En Los Pozos un tatuador ambulante mostraba con una revista lo que supuestamente él consideraba fácil y sencillo hacer. Cuando fue consultado se mostró cauteloso y se limitó a decir que usa guantes y que sus agujas son desechables y luego se esfumó entre el gentío de la calle Quijarro, en su mochila al parecer guardaba todos sus enseres para tatuar.

Estos son apenas dos de los muchos casos de falta de higiene y cuidados sanitarios que ofrecen estos ambulantes que ante la falta de un control, cualquiera se pone a horadar o pintar el cuerpo de una personas exponiéndola al peligro.

Negocios acreditados. Desde hace 12 años que Tattoomanía realiza trabajos de tatuaje en la ciudad, uno de los propietarios es Andrea Cardozo, que lamentó que hasta la fecha las autoridades en salud no normen a este sector y que sea motivo para que malos tatuadores estén poniendo en riesgo la salud de las personas.

“Puedo decir sin exagerar que somos entre 10 y 15 los lugares donde realizamos tatuajes con estricto control de higiene, cuidando la salud de la persona. Sin embargo, vos salís a la calle y ves a tatuadores haciendo diseños sentados en una acera”, se quejó Cardozo.

Señaló que ante la oleada de incremento del VIH Sida es urgente que las autoridades tomen conciencia sobre este fenómeno. “Los chicos son los más entusiasmados por tatuarse y muchos eligen lo barato cuando ponen en riesgo sus vidas”, reflexionó Cardozo. Aclaró que ellos realizan cursos a escala internacional y se proveen de insumos y materiales acorde a las exigencias del mercado, utilizando las tintas adecuadas y los materiales debidamente certificados.

Por su parte, Nilan Mileta, de Tattoo Arte, explicó que en su tienda se realizan trabajos artísticos como los tatuajes a nivel profesional hacen todo tipo de diseños: rostros, tribales, estilo japonés, se esterilizan los materiales.

“Todo el material utilizado como tintas, agujas son importados de Estados Unidos, las joyas son de acero quirúrgico, acrílicas y titanium”, comentó el joven.

También realizan Body Painting para fiestas y fechas especiales. Toda clase de tatuajes y perforaciones son garantizados, además se realizan a personas mayores de 18 años o con una autorización de los padres si fuese menor de edad.

También Bola7tattoo.com es otra tienda que ofrece seguridad y calidad. En su página web indica que realizan tatuajes y perforaciones “de calidad con absoluta higiene en los procedimientos de esterilización, perforación y tatuajes, contamos con material certificado de reconocidas marcas, todo para una atención integral”.

Hay permiso, pero no normas. El médico Miguel García, del Servicio Departamental de Salud (Sedes), aclaró que hay entre 15 y 20 negocios acreditados como centros de tatuajes, pero reconoció que no hay normativas que regulen específicamente este trabajo.

“Están registrados como centros de tatuajes los que tienen un domicilio fijo y legal con las áreas necesarias para evitar la contaminación como la asepsia y la antisepsia.

“Puede darse un problema de salud pública”

El riesgo es latente, porque en el caso de los tatuadores ambulantes se desconoce si utilizan agujas desechables. Por eso es urgente que se norme este trabajo en detalle. Hay que tener en cuenta que hay muchas probabilidades de contraer enfermedades como el VIH, Hepatitis B, Hepatitis C y lo mismo que ocurre con los piercing, pues para horadar el hueco donde se colocará la argolla o la lancita se utilizan también agujas. Los lugares clandestinos son un riesgo para la salud.

Personalmente estoy en contra de los tatuajes, por el riesgo de contraer algún mal; y segundo, porque es una marca que quedará de por vida, no discrimino a nadie si se lo hace, pero deben tomar en cuenta que es una marca que quedará de por vida y que de borrarla tendrá que pagar hasta tres veces más, con técnicas como el láser.

Los padres de familia y educadores influyen mucho, porque la decisión de hacerse un tatuaje o piercing viene del seno familiar. En países como Estados Unidos está permitido para chicos que han pasado los 18 años y si son menores, estos deben estar acompañados de los padres.

Cuando se habla de normar, me refiero a especificar desde las marcas de las máquinas que se utilizan, los nombres de las agujas, que el ambiente sea un verdadero consultorio que tenga un esterilizador, que el personal esté capacitado que demuestre que está capacitado para tatuar. Si bien no sé de ningún caso de personas infectadas por Sida por haberse hecho un tatuaje, no se puede descartar que se convierta en un problema de salud pública.

Hay religiones que lo catalogan como algo satánico, pero personalmente lo veo como algo de higiene, salud y presencia, por eso creo que hay otras opciones como esos tatuajes pintados exteriormente y que duran de una semana a tres meses. Hay alternativas que evitan posibles infecciones o males”.

Acerca del autor: Carmen Pérez e-mail: eldia [at] edadsa [dot] com [dot] bo

Fuente: El Dia / Martes, 22 de Mayo, 2012