Osteoporosis amenaza a los niños por no consumir leche

lechegis.jpgSalud. Especialistas advierten sobre el peligro de contraer esta enfermedad que roe los huesos por falta de calcio en menores de edad, así como también en jóvenes y adultos.

La leche, ese líquido de color blanco como la nieve, de sabor ligeramente dulce y considerado el alimento más completo, tiene un bajo consumo en los hogares bolivianos. Este problema, según los especialistas consultados por El Día, aumenta el riego de contraer osteoporosis de manera creciente en los niños, así como también en los jóvenes y personas mayores.

Es un problema de alto riesgo. Además de los factores genéticos que inciden, según el pediatra Nataniel Soliz, la principal causa de la osteoporosis en niños y adolescentes es la baja ingesta y absorción de calcio, lo que pone a nuestro país en una zona de riesgo. De hecho, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), informa que en Bolivia se consumen 30 litros anuales per cápita de leche, cuando la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda tomar 150 litros per cápita anuales. La versión de Soliz, coincide con la opinión de Carla Betania, Encargada Técnica de la Alimentación Complementaria Escolar de la Alcaldía cruceña, y con el punto de vista de Cecilia Soliz, nutricionista de Nestlé.

Carla Betania sostiene que la leche contiene proteínas, calcio y fósforo que ayudan a fortificar los huesos y el crecimiento de los niños, así como también a prevenir la osteoporosis. “No se trata solo del calcio porque existen muchos factores como las vitaminas y los minerales que deben estar presente en los alimentos para producir nutrientes en nuestro organismo”, afirmó Betania.

Su colega, Cecilia Soliz, añade que el líquido alimento al ser una fuente rica en proteínas es muy importante para el crecimiento y, su adecuado consumo, podría prevenir la desnutrición, pero si va acompañada de una alimentación suficiente en calorías. Pero ¿por qué hay bajo consumo de leche? Betania y Soliz coinciden en señalar que el caso se da generalmente por la intolerancia a la lactosa y por los malos hábitos alimenticios.

Ejemplos que confirman una realidad latente. María Gutiérrez, una maestra jubilada de 68 años, mientras se inclinaba hacia delante para abrazar a su nieto, sintió un dolor fuerte en la espalda. Acudió al médico, quien le diagnosticó fractura vertebral por osteoporosis. Desde hace 10 años, la profesora María empezó a tomar los medicamentos y, luego del tratamiento de la fase aguda posfractura, fue incluida en un programa de ejercicios y caminatas periódicas.

Como María, una de cada tres mujeres a partir de los 45 años y uno de cada cinco hombres mayores de 50 años, se ven afectados por la osteoporosis en Bolivia. Los datos fueron divulgados por el Sensor Yanbal de la Mujer y Captura Consulting, en ocasión del Día Mundial Contra la Osteoporosis.

Lo preocupante es que este mismo fenómeno también afecta de manera grave a los niños y adolescentes, aunque todavía no se han realizado estudios especializados en Bolivia. Soliz afirma que existen varios tipos de osteoporosis infantil, desde la más grave que puede provocar la muerte del recién nacido, a la más prevalente, que aparece como consecuencia de trastornos nutricionales, renales u hormonales. “Estudios epidemiológicos sugieren que entre el 40 y el 60% de la densidad mineral del hueso está predeterminada genéticamente”, señaló el especialista.

El porcentaje restante correspondería a problemas nutricionales, de estilos de vida, vale decir poca actividad física, factores de crecimiento locales del hueso, trastornos relacionados con el equilibrio celular y una serie de hormonas, como la vitamina D, calcitonina y tiroideas, que desempeñan un papel primordial en la producción de la masa ósea.

Desinformación nutricional. En la búsqueda por conocer los factores que originan la mala alimentación se buscó la versión de Guadalupe Belmonte, quien trabaja en el Centro de Nutrición Infantil Albina Patiño, en Cerro Verde. Ella diariamente se enfrenta ante los desafíos de recuperar a niños de situaciones de desnutrición extrema. Desde su perspectiva, existen problemas que pueden resolverse con un poco de información en la selección de los artículos de la canasta familiar y en su preparación sin invertir más tiempo y dinero.

De igual forma opina la nutricionista Guadalupe Belmonte, ella explica que estas situaciones responden a las costumbres alimenticias de la región y a la falta de conocimiento sobre el valor nutricional.

Desorden alimenticio deriva en enfermedades

Los resultados de los estudios e investigaciones realizadas en Bolivia y particularmente en Santa Cruz no son una casualidad. Está confirmado que el boliviano está cada día más gordo, como nunca antes lo ha estado, y a su vez también cada día peor alimentado. Las estadísticas no mienten y señalan que aproximadamente 4 de cada 10 está con algún grado de sobrepeso y obesidad, y que en Santa Cruz tenemos alrededor de 300.000 adultos con diabetes.

Este fenómeno, según la nutricionista de Nestlé, Cecilia Soliz, es debido a los malos hábitos, a que cada vez hay mayor consumo de comida chatarra, que va acompañada con gaseosa, así como también a la omisión del desayuno. “Quien cena en abundancia (pollo frito, hamburguesa, pizzas doble tocino, etc) al día siguiente despierta lleno, con pesadez, no quiere desayunar y así empieza el círculo vicioso llamado la pirámide invertida del obeso, en la cual, cada día desayunamos menos”, sostiene al señalar que en el desayuno normalmente se consumen más lácteos que en otro tiempo del día y cenamos más. El análisis que hace Soliz la respalda en los estudios divulgados en los medios de comunicación y en la realidad que vive en el departamento de Santa Cruz.

Cecilia Soliz Torrico Nutricionista de Nestlé

Fuente: El Dia / Alexander Terrazas / Viernes, 1 de Junio, 2012