Medicina Tradicional para las enfermedades del alma y complemento de la salud integral

Fuente: http://pediatria.bvsp.org.bo/sys/s2a.xic?DB=B&S2=2&S11=27505&S22=b

kallawayasg.jpg“Una enfermedad andina-amazónica muy conocida por nosotros es el susto, que sabemos perfectamente no puede ser curado por los profesionales médicos; sin embargo, sí por nuestros médicos tradicionales, porque es una curación espiritual”, afirma el viceministro de Medicina Alternativa, Alberto Camaqui.

El kallawaya y médico graduado en Cuba Wálter Álvarez destaca que la importancia de la medicina tradicional pasa porque su prioridad es “comprender la causa de la enfermedad para atacarla con tratamientos naturales, psicológicos y hasta psiquiátricos”.

Añade que ésta es también científica porque apela al beneficio de plantas en base a las cuales la medicina científica ha desarrollado descubrimientos médicos para curar enfermedades.

“El primer analgésico fue la coca mezclada con el opio o amapola, que era usada para operaciones grandes y pequeñas”, dice.

Julia Cachaca Gonzales es partera del municipio Santiago de Callapa de la provincia Pacajes de La Paz. Realiza ese trabajo desde hace más de 15 años.

“Atiendo a las mujeres embarazadas de mi comunidad. Les palpo el estómago para ver cómo está el bebé. Les indico qué tienen que comer y cuando están deprimidas les hablo, les visito en sus casas para que mejoren su ánimo”, explica esta mujer que está acreditada como partera en el Viceministerio de Medicina Tradicional. De esa manera está autorizada a realizar ese trabajo.

Julia es también presidenta de la Asociación de Productores de Medicina Tradicional de su municipio. Allí junto a 24 personas, entre ellas 17 mujeres, elabora pomadas “para curar el reumatismo”.

Los ungüentos están preparados con plantas como el romero, molle, andrés huayllas, solda solda, salvia y ruda, revela Julia.

“Estas pomadas son para friccionarse y también calma el dolor de espalda”, explica.

Francisco Mamani, biomédico, porque maneja la medicina tradicional y la occidental, fabrica medicamentos desde hace más de 30 años.

Entre sus productos está una crema para el reumatismo elaborada con ruda, pino chacataya, saltalaya.

Jaime Zambrana es un ciudadano que confía en la medicina tradicional y la prefiere “antes que las píldoras porque es más segura”,

Preventiva y curativa

El viceministro Alberto Camaqui, indica que la medicina tradicional “es preventiva como curativa”.

“Sabemos muy bien que hay plantas para prevenir enfermedades. No olvidemos que nuestras plantas son la materia prima para la elaboración de los fármacos”, señala.

Esther de Quintana comparte el criterio del Viceministro. Es una ama de casa que “hace años” cura su dolor muscular con una crema elabora en base a coca.

“He usado y uso una pomada de coca cada vez que tengo dolores musculares y tiene un efecto inmediato. No sé si es la fe o la crema, algo pasa, pero me hace sentir mejor”, asegura.

El viceministro Camaqui indica que los medicamentos naturales previenen las infecciones respiratorias agudas (IRAS).

“En estos casos se recomienda el eucalipto, wira wira, pino y la kiswara. Sabemos que el refrío y la gripe son generados por los virus y estas plantas son cálidas”, dice.

Sin fundamentos científicos

Para el presidente de la Sociedad Boliviana de Endocrinólogos Filial La Paz. Derek Barragán, la medicina tradicional no puede ser preventiva ni curativa porque no está respaldada por ningún fundamento científico.

“Está basada en usos y costumbres, pero no es evidenciada como los medicamentos elaborados de forma científica”, asegura.

El director del hospital Holandés de El Alto, Hugo Borda, remarca que la inclusión de la medicina tradicional es fundamental porque parte de la población cree y apela a ella.

“Es alternativa para algunos tratamientos, como el síndrome diarreico, donde las sales de rehidratación son combinadas con alimentos y plantas astringentes, como la canela o la zanahoria”, señala.

Sin embargo, remarca que no puede curar enfermedades cardíacas, vasculares ni el cáncer. El viceministro Camaqui lo confirma: “En males como la leucemia u otro cáncer lo mejor es no intervenir, pero se puede dar una atención espiritual”.

Pérdida del alma, tónico para la memoria

“Pérdida del ajayu (alma), lari lari (nerviosismo), mal viento o mal aire (parálisis facial)”, se lee en un cartel colgado en uno de los stand de la Feria de Salud organizada por el Servicio Departamental de Salud (Sedes) de La Paz, dependiente de la Gobernación.

Pablo Mayta explica que ésas son las enfermedades y otras son las que cura la medicina tradicional.

El kallawaya Wálter Álvarez explica que la “pérdida del alma es la pérdida de la espiritualidad, de lo que nos controla y da fuerza”.

Y esa pérdida puede darse por un susto, señala Álvarez.

Sus señales pueden ser una diarrea, “si el susto no fue muy grande”. Pero “si el susto fue grande la persona puede volverse loca, perder el habla y hasta morir”.

Para curarlo se tiene que realizar un diagnóstico completo, “llamar el ajayu (ánimo)” y aplicar un tratamiento a partir de alimentos y ciertas plantas, como la coca, el floripondio o el cactus.

“Hay más de 200 plantas que combinadas pueden ayudar a recuperar el ánimo”, dice.

Julia Cachaca Gonzales, partera del municipio Santiago de Callapa de la provincia Pacajes, La Paz, elabora junto con otros médicos tradicionales un “jarabe para la memoria que es bueno para los niños”.

Su composición se basa en miel, amaranto, polen, extracto de manzana agria “y otras plantitas”, indica Julia.

Remarca que como el tónico no tiene conservantes debe ser consumido a lo mucho en tres días porque puede fermentarse y provocar problemas de salud.

1.500 médicos naturistas acreditados

En el marco de la Constitución Política del Estado, que en su artículo 42, parágrafo III, indica que “la ley regulará el ejercicio de la medicina tradicional y garantizará la calidad de su servicio”, desde 2011 el Viceministerio de Medicina Tradicional inició el proceso de acreditación de parteras, naturistas, hueseros (equivalente a traumatólogo), etc., conocidos como médicos tradicionales.

En 2011, 1.220 médicos recibieron las credenciales que avalan su trabajo, después de haber sido sometidos a un proceso de evaluación y calificación.

En 2012, el proceso continúa y hasta mediados de junio 205 recibieron los credenciales que les permite trabajar en establecimientos de salud de primer y segundo nivel, donde exista la demanda de sus servicios y un “fuerte arraigo cultural”, señala el viceministro de Medicina Alternativa, Alberto Camaqui.

Puntos de Vista

Rocío Alarcón

Ciudadana

Me parece beneficioso que combinen la medicina convencional con las terapias naturales. Ésa es la medicina ideal: tratar de forma integral a cada persona. Consumo la medicina tradicional más que la convencional y me ha resultado mejor, pero cuando no puedo solucionarlo de forma natural recurro a la medicina convencional.

Julia Cachaca

Partera

En mi municipio ya se realiza la articulación de la medicina tradicional con la científica. Por eso cuando yo atiendo un parto y éste se complica, inmediatamente tengo que reportar el caso al centro de salud más cercano para que otros médicos atiendan a la persona. Eso tiene que ser rápido

Esther Quintana

Ciudadana

Tengo mucha confianza en los medicamentos naturales que tienen vigencia desde hace tiempo. He usado y uso una pomada de coca que cada vez que tengo dolores musculares la aplico y hace un efecto inmediato. No sé si es la fe o la crema, algo pasa, pero me hace sentir mejor siempre.

INVESTIGACIÓN: 34 de 60 plantas fueron aprobadas

Alberto Camaqui, viceministro de Medicina Alternativa, dependiente del Ministerio de Salud, informa que se trabaja en la investigación y catalogación de plantas medicinales en Bolivia. En ese marco precisa que 34 de 60 plantas inscritas fueron aprobadas.

“Se pidió un listado de plantas medicinales a ser aprobadas a través de la participación de instituciones. Se tenían más de 60 nombres, pero sólo 34 se han aprobado”, explica.

Camaqui indica que estas 34 plantas catalogadas y aprobadas serán utilizadas en la farmacopea, es decir en la elaboración de medicamentos naturales.

Complementariedad

Otra de las tareas que lleva adelante el Viceministerio de Medicina Alternativa es la complementariedad de la medicina tradicional con la occidental que se desarrolla en los hospitales.

En ese marco, la medicina tradicional estará inscrita en la “curación espiritual, el tratamiento del alma”

“Yo les llamo las patologías o enfermedades socioculturales que tiene nuestra población, y ahí está la curación espiritual, que no choca con la medicación que hace el médico tratante. El paciente seguirá con su tratamiento de inyecciones o tabletas porque sabemos muy bien que es una limpia por encima. Nosotros haremos una curación del alma”, explica.

En esa complementariedad el naturista tendrá un papel distinto al del especialista académico, que “seguirá practicando su diagnóstico y tratamiento al paciente”.

Asimismo, la complementariedad se dará de acuerdo con el requerimiento del usuario o paciente en un determinado establecimiento de salud.

Para tal objetivo, el Ministerio de Salud trabaja protocolos y procedimientos que indicarán cómo el médico tradicional debe prestar servicios y en qué tipo de enfermedades.

“Se tiene que dejar en claro que no estamos haciendo las cosas por hacer. Se está preparando, se está sensibilizando a los recursos humanos, tanto en la medicina tradicional como de la académica, ambos deben estar informando”, subraya Camaqui.

Y esta complementariedad ya es aplicada en algunos establecimientos de salud, como el de Patacamaya de La Paz.