Los trastornos del sueño afectan a 150 millones de personas del 3er mundo

En los países en vías de desarrollo los trastornos del sueño son casi tan frecuentes como en las naciones desarrolladas.

Fuente: http://www.neomundo.com.ar

insominio.jpgEn los países en vías de desarrollo los trastornos del sueño son casi tan frecuentes como en las naciones desarrolladas.

Una investigación realizada por la Universidad de Warwick (Reino Unido) encontró que 150 millones de adultos o el 16,6% de la población de los países en vías de desarrollo sufren insomnio, mientras que en el primer mundo esta cifra es del 20%. Saverio Stranges, epidemiólogo a cargo del estudio, explica que la alta incidencia de estas afecciones se debe al creciente nivel de ansiedad y depresión.

″Nuestra investigación también indica que los trastornos del sueño también representan un problema de salud importante y no reconocido entre los adultos mayores, especialmente las mujeres, de regiones de bajos ingresos″, agrega el especialista, cuyas conclusiones fueron publicadas en la revista Sleep.

En Argentina, la Asociación Argentina de Medicina del Sueño (AAMSUE) calcula que el 40% de la población tiene algún tipo de dificultad para conciliar o mantener el sueño. En México se estima que los trastornos del sueño afectan a un tercio de la población.

EL ESTUDIO

Los investigadores trabajaron con 24.434 mujeres y 19.501 hombres de alrededor de 50 años de poblaciones rurales y urbanas de Ghana, Tanzania, Sudáfrica, India, Bangladesh, Vietnam, Indonesia y Kenia. Stranges analizó la incidencia de los trastornos del sueño y su posible relación con el lugar donde vivían, la salud física, la calidad de vida o la presencia de afecciones psicológicas.

Los expertos encontraron la enorme incidencia de los trastornos del sueño, que es casi igual a la hallada en el primer mundo, y observaron que se relaciona a problemas psicológicos como depresión y ansiedad. Stranges recalca que en algunos lugares la tasa de estas patologías incluso supera la encontrada en los países desarrollados.

El experto considera que esta situación es muy preocupante porque muchas naciones en vías de desarrollo también enfrentan la presión económica de patologías infecciosas como el VIH y la creciente incidencia de enfermedades crónicas como las cardiovasculares.